Manera negativa:
Estar “fuera de lugar” en lo que se refiere a comportamiento social puede desencadenar fácilmente el rechazo de sus compañeros y convertirlos en blanco de burlas y acoso. Los niños que crecen en diferentes culturas reciben aportaciones específicas de su medio ambiente. Por esa razón, existe diferencias culturales en las creencias y el comportamiento de los niños. El estado de salud de los niños depende en buena parte de la economía de sus progenitores y los que pertenecen a familias con menor nivel socioeconómico presentan más problemas de salud.
Manera positiva:
Las habilidades sociales le permite a un niño no solo hacer amigos, sino también, a manejar la frustración, aprender y reconocer su entorno, entender y expresar emociones, tolerar cambios en su entorno y seguir reglas. Los culturales facilitan conocer los rasgos distintivos que hacen diferentes a grupos humanos y asentamientos poblacionales dentro de un mismo espacio geográfico y social.
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